martes, 15 de mayo de 2018

COBRO PORQUE NO SOY JESÚS Y TENGO QUE PAGAR LA LUZ.

Su chispa divina me da fuerza para seguir pero no soy una Iglesia. Simplemente he elegido como trabajo que me gusta, me expresa y mantiene mi hogar, ser tarotista profesional y enseñar a abrir la intuición y a usar el Tarot como una máquina para pensar, que es la marca registrada de mis cursos. Hay mucha, pero mucha gente, que toma al Tarot como un enriquecedor hobbie. Si alguien no quiere pagar que busque a un taromante que no viva de eso. Probablemente la persona no se maneje con el compromiso o la organización de un tarotista o docente  profesional, porque no lo es, pero ahi conseguirá su consulta o conocimientos gratis. De todos modos el TAROT SUPONE UN INTERCAMBIO porque mueve energias y es desgastante meterse con los problemas del otro. No es como cobrar por jugar al tenis, que es divertido si a uno le gusta. Es cobrar por buscar respuesta a los temas más conflictivos del consultante y aunque uno ame el Tarot, agota y conmueve emocionalmente internarse en los grandes temas de la humanidad, el dolor, la sombra, la locura. Y no es real que los antiguos maestros no cobraban. Entre todos los estudiantes alimentaban al sabio y mantenían la sociedad esotérica. Incluso los que recién empezaban tenían que obedecer y cumplir labores domésticas como humildes aprendices.

EL MUNDO DEL TAROT® TODOS LOS DERECHOS REGISTRADOS

1 comentario: